lunes, 8 de noviembre de 2010

Carta de despedida...


Hoy vengo a regalarte la previsión, la previsión de regalarte la despedida de la que aún no se ha ido... y vengo a despedirme ahora que no quiero irme, ahora que puedo despedirme como quisiera hacerlo entonces, ahora que aún no me has hecho daño todavía, ahora que aún no te he roto el corazón, ahora que no se si tendré que despedirme algún día.
Asi que te pido perdón ahora ...por todos los lugares a los que no habré ido contigo por falta de tiempo, perdón si cabe por haberte enjabonado demasiado la espalda el día que me haya duchado contigo, por haberte dado demasiados abrazos, por haberme sentido una princesa en la parte de atrás de tu coche a la luz del mundo... por haberte comido a besos y a mordiscos en los semáforos en rojo, por no querer que se pongan verdes... por levantarme despeinada por las mañanas, por ser lo primero que deseo llevarme a la boca cuando despierto... perdón por el zumo de naranja, por las tostadas que mas de una vez quemaré...
Te pido perdón porque algún día sienta celos, porque seguramente no sabré cuidar que no se me acumulen los kilos en la tripita, porque te abrazaré demasiado fuerte y con demasiadas ganas, porque no podré invitarte siempre a helados y a restaurantes caros, porque te cogeré de la mano y no querrán desenredarse mis dedos de tus dedos.
Te pido perdón porque querré hacerte el amor en todas partes, porque tal vez te llamaré demasiadas veces por teléfono, por dejarte amanecer abrazado a los rincones imperfectos de mi cuerpo.
Perdón porque poco a poco habré ido conociendo la geografía de tu cuerpo, cada día seré un poco menos turista y a la vez cada día descubriré un lugar nuevo donde aún no habré estado...perdón porque descubriré siempre figuras nuevas en tus lunares.
Perdón porque te daré demasiadas lunas gratuitas, porque no querré dejar de sorprenderte, porque no te haré caso cuando me digas no sigas malvada. Perdón porque no me importará la hora que sea ni las hojas vacías del calendario, porque te haré fotos sin cámara, porque te robaré todos tus pantalones y me haré vestidos con tus camisas... te pido perdón así , de este modo, porque no te contaré todo lo que escribo pero te diré sin temores todo lo que querré algún día.
Te pido perdón porque algún día te mirare a los ojos impasible y radical y te diré... si, me he enamorado y que pasa!
Perdón por si llega el día en el que te quiera demasiado, por tener el antojo de pensar que eres la aguja del pajar, por creer que encontré en ti la lámpara y el genio y las mil y una noche.
Y vengo a despedirme ahora que no quiero irme, ahora que aún no te conozco... ahora que siempre brilla el sol, ahora que cazo estrellas como si fueran mariposas, ahora que todo es chocolate y miel..
Así que te regalo una despedida sin marcharme, porque tal vez mañana te dejaré una hoja en blanco y no sabré que decirte... siempre se me dieron mal las despedidas... te diré adiós así....Besándote, acariciándote, mimándote hasta desgastarte... matando como matan todos al amor por sobredosis, tomando el antídoto hasta envenenarme... porque si has de morir... si he de morir de amor... quiero hacerlo en tus brazos y que seas tú el que me de siempre el último beso... del que tomaré aire como quien toma el último aliento para decirte adiós... para volver a morir si es preciso en otros brazos si no eres tu...y si lo vivo así como lo estoy viviendo ahora... podré abrir el álbum de fotos de mi memoria y pensar que valió la pena conocerte... aunque por entonces.. no sepa decirte adiós porque nunca, nunca se me dieron bien las despedidas, y si esa despedida no llega nunca... volveré a leer esta carta sin sello y remitente, para acordarme y recordarte, porque te quedas... porque no me marcho, porque una empieza a morir de tanto amor desde el mismo momento en el que nace.

No hay comentarios: